viernes, 7 de julio de 2017

Cómo vender tu casa en un mes al mejor precio

Actualmente las estadísticas hablan de que una vivienda permanece en el mercado entre uno y dos años hasta que encuentra comprador. Sin embargo, es posible reducir ese tiempo siguiendo algunos consejos básicos que pasan por preparar la vivienda retirando todos los efectos personales antes de sacarla al mercado, buscar ayuda profesional o hacer alguna pequeña reforma para hacerla más atractiva.
1.- Empieza a prepararte lo antes posible
Si quieres vender rápido tu casa, empieza a prepararte desde el mismo momento que has decidido desprenderte de ella. Los expertos aconsejan dedicar un periodo de entre 90 y 180 días para ponerla al día, hacer reparaciones y ordenar antes de sacarla al mercado. 
2.- Cuenta con el asesoramiento de un profesional
Un agente inmobiliario local puede darte información sobre casas similares en tu zona, las tendencias en los precios y qué puedes hacer para mostrar bien tu casa. Él te dirá si algunas reparaciones o renovaciones pueden mejorar la venta de la propiedad. En ocasiones es duro aceptar las críticas que los profesionales hacen de tu hogar, pero no debes ofuscarte ni enfadarte te digan lo que te digan. Ellos quieren lo mismo que tú: vender la vivienda.
3.- Ponla a punto
Tu casa debe lucir lo más fresca posible. Muchos vendedores dudan a la hora de hacer mejoras antes de poner su casa en el mercado, como cambiar las alfombras o las encimeras, porque creen que el comprador querrá elegir su propia decoración, pero los compradores quieren, con frecuencia, mudarse a casas ya listas para vivir. Eso sí, no olvides de retirar todos tus objetos personales porque es importante que los interesados en la propiedad sean capaces de verse a sí mismos viviendo allí. 
4.- Controla tus gastos
Es bueno que hagas alguna reforma o cambies alguna que otra cosa en la vivienda antes de sacarla al mercado, pero ten cuidado y no gastes demasiado. Puede ser que no recuperes los costes de renovación si gastas en cosas que los compradores de tu zona no quieren.
5.- Desaparece de su vista
Aunque seas encantador –o encantadora– y tu familia también, debes ser consciente de que la mayoría de las personas que irán a visitar la vivienda se sentirán más cómodas con la presencia de un profesional que del propietario actual. Además, los dueños de las viviendas pueden tomar determinadas actitudes que hagan al comprador desistir de la compra o hacer una oferta a la baja.
6.- Mantén el ritmo
No desfallezcas. Incluso si has enseñado la casa 100 veces, sigue haciendo las camas, limpiando los fregaderos y los baños antes de que lleguen los visitantes. Quizás esa visita 101 sea la buena.


ACTIVA NORTE

miércoles, 4 de mayo de 2016

6 trucos para que tu casa se venda la primera



Invierte en estas 6 reformas
 si quieres que te quiten el piso de las manos

A la hora de vender una vivienda de segunda mano son muchos los detalles que atender. Sobre todo si quieres venderla más pronto que tarde, claro. Mucho depende de la calidad de los materiales y del trato que hayan recibido a lo largo de los años, pero si tienes cualquier duda de si algo gustará o no a un tercero, probablemente sea un ‘no’.
Realizar unas mejoras básicas en la vivienda le añadirán valor y pueden ayudarte a cerrar la venta o un alquiler con opción a compra por un precio más atractivo. Si haces la cuenta, es muy probable que la inversión te compense.
En esta línea, los expertos proponen realizar mejoras estratégicas en todas o algunas de estas seis áreas:

La cocina,

Te guste cocinar o no, una cocina en condiciones nunca está de más. Si no te quieres gastar demasiado, basta con que cambies la encimera por una de granito o mármol. Y si la casa incluye electrodomésticos que estén viejos... cámbialos por algo mejor.
Pero si se va de presupuesto, mejor intenta colocar la cocina sin electrodomésticos y haz una inversión (por menos de 300 euros) pintando los muebles y cambiando los tiradores y la grifería. Nunca olvides una máxima de las inmobiliarias: una buena cocina vende una casa.

Y el baño también

Según los decoradores, los baños elegantes y modernos son los que más gustan. Así que si puedes deshacerte de esas baldosas ochenteras y las bañeras oscuras. Si el baño no es muy grande, un plato de ducha que ayude a maximizar el espacio puede ser la mejor opción. Aunque la reforma del baño es de las más caras, el precio de alquiler o venta podrá ser mayor si la casa está recién reformada.

La magia de la brocha gorda

Sí, pintar la casa es una de las formas más baratas y rápidas de refrescar el aspecto, especialmente si lo haces tú mismo o convences a tus amigos para que te ayuden. La única clave es no complicarse con los colores. El blanco siempre será una buena opción ya que, además de más luz, el comprador o inquilino lo tendrá fácil para adaptar la tendencia con los muebles, cuadros y lámparas.

A tus pies

Y si es importante el color de las paredes, el suelo también puede cambiar drásticamente la apariencia de una casa. La madera es casi siempre una opción atractiva y, aunque no te vayas a plantear poner el mejor material, una tarima o una buena imitación de madera pueden ser una alternativa por cuatro euros el metro cuadrado. Y si ya tienes suelo de madera te puedes plantear pulir y barnizar.

Para entrar a vivir

El ‘home staging’ es la mejor técnica para sacarle partido a la vivienda en el momento de la visita. Además de la decoración y la luz, los expertos recomiendan destacar los fuertes de la casa, reparar los desperfectos y eliminar todo el mobiliario que no sea indispensable, incluidos los objetos (demasiado) personales como las fotografías de las paredes. La clave es que a la persona interesada le cueste lo menos posible imaginarse allí.

Bienvenido a la República Independiente de mi Casa

Tan importante es el interior como la sensación que tienes antes de entrar a una vivienda. Si es una casa independiente tendrás más margen de maniobra que si vives en un edificio, pero una buena puerta es lo mínimo. Lo mismo que las ventanas, terrazas o jardines, tu mejor carta para conseguir que la visita se vaya con buena sensación es que todo esté ordenado y limpio, incluida las ventanas por dentro y por fuera y sin plantas secas en la terraza.